La RBIM
Chefchaouen
Grazalema
La Estrategia de Sevilla
Desde la fecha de su nacimiento, las RBs habían ido avanzando hacia la conformación de una identidad propia y unas funciones específicas, como queda reflejado en los siguientes hitos: en 1979 se inicia la Red Mundial, en 1983 se organiza el primer congreso internacional sobre Reservas de Biosfera en Minsk (Belarrús) de cuyas conclusiones emanó el Plan de Acción de las Reservas de Biosfera y en 1991 se establece -por el Consejo Consultivo de la UNESCO- un Comité Consultivo de Reservas de Biosfera. Sin embargo, fue con posterioridad a la Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas, celebrada en Río de Janeiro en 1992 y en función de su relación con las conclusiones y acuerdos allí adoptados sobre desarrollo sostenible, desertificación, diversidad biológica y cambio climático, cuando la figura de RB ha cobrado un nuevo protagonismo, apareciendo como un marco de gran interés para acoger iniciativas y proyectos que exijan una visión global.
Este nuevo papel y la forma de desarrollarlo se discutió y acordó en Conferencia Internacional sobre Reservas de Biosfera que se celebró en Sevilla en el año 1995 con el múltiple objetivo de:
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Evaluar la experiencia acumulada hasta ese momento, sobre todo con relación a la aplicación del Plan de Acción establecido en 1984.
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Reflexionar sobre el papel que debían jugar las Reservas en el futuro
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Dotar a la figura de unas directrices que faciliten el cumplimiento de sus objetivos y funciones.
De esta conferencia emanaron La Estrategia de Sevilla y el Marco Estatuario de las Reservas de Biosfera, los dos documentos básicos para la gestión de estos espacios. La Estrategia tiene como base diez directrices de cuyas consideraciones se destaca:
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La necesidad de fortalecer la identidad de la figura de Reserva de Biosfera y el papel que debe jugar en el marco de acuerdos internacionales que se relacionen con sus funciones de conservación, desarrollo y conocimiento científico.
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Destacar los aspectos culturales de las Reservas de Biosfera, normalmente eclipsados por los valores naturales. Este último aspecto es de gran interés, dado que otorga esta figura una importante dimensión social y facilita generar escenarios de cooperación.
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Ampliar y diversificar las características de las Reservas de Biosfera. Planteándose como un objetivo prioritario, considerando que era muy adecuado potenciar la creación de Reservas Transfronterizas para paliar las discontinuidades que generan las fronteras políticas en los grandes ecosistemas naturales.


