La RBIM
Chefchaouen
Grazalema
Relieve y clima

La mayor parte del territorio lo constituyen montañas de una altura media, con cumbres no superiores a los 1929 m.s.n.m del Torrecilla en Andalucía y los 2170 m.s.n.m del Lachhab en Marruecos. La topografía es bastante accidentada, presentando pendientes medias elevadas y escarpes rocosos, tajos, paredones, acantilados y canchales, que generan contrastes cromáticos y de altitud, determinados por el relieve y las diversas comunidades vegetales que se desarrollan en éstos ambientes. También aparecen herencias de las épocas glaciares y nivales, que han quedado aisladas en las partes altas de las sierras y están reflejados en el paisaje por capas de gelifractos, enlosados y vertientes reguladas.
El clima reinante en la RBIM esta condicionado por su peculiar situación geográfica, que le confiere una doble influencia oceánica por la cercanía al Atlántico y al Mediterráneo, y por la orografía, debido a la singular alineación de sus serranías. Las precipitaciones invernales proceden del Atlántico y riegan abundantemente las montañas de la RBIM. Estas corrientes húmedas llegan según trayectorias Oeste-Este, generando picos medios anuales de precipitación del orden de 2000 mm en las cordilleras de ambas orillas. La posición perpendicular de las cimas frente a estos vientos dominantes del Oeste, produce un desequilibrio entre vertientes, creando diferencias climáticas localizadas.
A pesar de su elevación, las influencias oceánicas hicieron del Rif y las Béticas unas montañas húmedas y globalmente bastantes suaves. Las temperaturas presentan un patrón anual poco pronunciado en ambas orillas ya que la media de las máximas no supera los 20ºC y la media de las mínimas no supera los 8ºC. Las nevadas son poco frecuentes, aunque pueden llegar a ser ocasionalmente importantes sobretodo en la Sierra de las Nieves y en Talassemtane.
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